La moneda dentro de la boca del pez, ¿sólo un milagro?

¿Qué nos enseña Jesús en esta lectura?

Una vez más, Jesús utiliza su poder y las habilidades de uno de sus discípulos para darnos una enseñanza de vida. En esta lectura que nos presenta el apóstol Mateo en el capítulo 17, versículo 27, suceden una serie de acontecimientos y se esconden varias enseñanzas, puede que el milagro de la moneda en la boca del pez sea el más llamativo, pero en este texto bíblico hay mucho más.

Poder para hacer milagros. –

Jesús nos enseña que Él puede hacer milagros, que Él tiene el poder para hacer milagros, ¿y cuando suceden los milagros de Jesús? Cuando Él lo decide, cuando Él considera que debe de hacerlo, cuando Él sabe que ya es tiempo de hacer el milagro, no cuando nosotros lo queremos, así nosotros pensemos que es el momento, recordemos que nuestro momento no es el momento de Dios. Él sabe el tiempo y momento perfecto para hacer los milagros, antes, hoy y siempre. Sólo Dios puede hacer que una moneda aparezca dentro de la boca de un pez., algo que nadie, absolutamente nadie podría hacer, ¿y porque lo hace Él? Porque Él y solo Él tienen el poder para hacerlo.

Recurre a tu conocimiento. –

De acuerdo con el evangelista Mateo, Jesús le dice a Pedro que tire la red, que pesque un pez que dentro de él encontrará una moneda. Jesús pudo haberse ahorrado el tiempo de que Pedro eche la red, pesque y saque la moneda, pudo hacerla aparecer en su propio bolsillo y punto, pero no, Jesús no hace las cosas así. ¿Por qué le dice a Pedro que tire la red para pescar? Pues para utilizar las habilidades de Pedro como pescador para resolver la situación del pago de impuestos. Jesús no hará aquel trabajo que nos toca hacer a nosotros. ¿Quieres levantarte temprano? No pretendas que Jesús te despierte, pon tu despertador a la hora indicada; ¿buscas trabajo? No alucines que Jesús va a redactar tu curriculum por ti y encima lo va a repartir a sus conocidos para que te contraten, esas cosas te corresponden hacer a tí. Dios no hará por ti lo que tú si puedes hacer, no pretendamos que Dios haga algo que anule nuestras habilidades, Él jamás hará eso. Jesús potenciará nuestras habilidades, pero no las va a anular realizando aquellas cosas que nos corresponde y sabemos hacer.

Asumir nuestras responsabilidades y compromisos. –

No hay una sola lectura en el Nuevo Testamento que diga que Jesús se negó a pagar los impuestos al Imperio Romano, tampoco que le haya indicado a alguno de sus discípulos que haga una cosa parecida, todo lo contrario, siempre dejó bien claro: “A Dios lo que es de Dios y al César lo que del César”. Jesús nos enseña claramente que debemos de asumir nuestras obligaciones y compromisos con las autoridades y con los demás. ¿Tienes un horario de trabajo? Pues cumple con ello. ¿Estás estudiando? Pues cumple con tus horarios y tareas encomendadas por los profesores. ¿Has pedido dinero prestado? Pues cumple con devolverlo a tiempo y si tienes algún inconveniente, habla a tiempo, no dejes el tiempo pasar y que pierdan la confianza en ti. ¿Te casaste? Pues sé fiel a ese compromiso, no cometas ningún acto de infidelidad que dañe tu compromiso y tu familia.

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