¿Qué es ser exitoso? ¿Cómo mides el éxito de una persona? Te invito a reflexionar sobre este tema que muchas veces nos causa dolor de cabeza.
Cuando una persona ha logrado cosas importantes en su vida, se le considera exitosa. ¿Qué es el éxito? Según Joan Lanzagorta del diario El Economista de México: “Tener éxito en la vida puede significar, para otras personas, tener la oportunidad de satisfacer todas nuestras necesidades personales, sean o no financieras, de acuerdo con nuestras posibilidades reales. Significa poder alimentarnos, vestirnos y tener un hogar a donde llegar todas las noches. Recibir atención médica en caso necesario. Reír y divertirnos junto con nuestros amigos. Amar y ser amado desinteresadamente. Tener un buen empleo. Obtener el reconocimiento propio y el de los demás”, una definición interesante, pero quisiera ir más allá.
Es muy común escuchar de parte de las personas que se consideran exitosas, decir que ellos lo lograron solos: “Yo solo logré mis estudios”, “yo sólo logré encontrar trabajo”, “Yo sólo logré que mi empresa sea exitosa”, etc., etc., etc., ¿es así realmente?
Pero, aun así, quisiera profundizar un poco al respecto. Cuando uno cree que es exitoso, ¿en base a qué mide su éxito? ¿a lo que tiene? ¿Cuántos autos tiene?, ¿Cuántas casas tiene? ¿Cuánto dinero tiene en su cuenta bancaria? ¿Cuántas tarjetas de crédito tiene? Si es así, pues siempre habrá una persona que tiene más que uno, y de esa manera ésta será más exitosa que otra y así el supuesto éxito de uno quedará reducido.
Alrededor de cada objetivo logrado en la vida, siempre existirán otras personas que ayudaron a lograrlo, uno solo no podría hacer las cosas. ¿Lograste buenos resultados académicos? Pues eso -aparte de tu gran esfuerzo- lo lograste gracias a que tuviste buenos profesores que te enseñaron muy bien y excelentes compañeros de estudios que aportaron a tu conocimiento. ¿Encontraste un buen trabajo? Con un buen título profesional se abren las puertas de las empresas, y ese título lo lograste gracias a tus padres que supieron ahorrar para invertir en tus estudios, y además, las personas que te contrataron consideraron oportuno darte una oportunidad. ¿Tu empresa es exitosa? Puede que se deba a que eres un buen estratega, pero también a que tienes un excelente equipo de trabajo y buenos clientes que te compran y confían en tu producto.
El considerarte exitoso, te puede llevar a creer que tú lo hiciste todo sin ayuda de nadie, y por lo tanto no tienes nada que agradecer a nadie, vives mirándote al espejo diciéndote “Eres un ganador”, cuando la verdad es completamente diferente, yo lo veo de otra manera.
Mirando la historia de mi vida, cada paso dado y logrado, siempre encuentro otras personas a mi alrededor, empezando por mis padres que me dieron la vida y sus consejos. Sigo mirando y recuerdo a los profesores que me enseñaron a leer y escribir como a sumar, restar y multiplicar, y muchas cosas más que hoy me son muy útiles en la vida. Mis hermanos que siempre han estado a mi lado en las buenas, no tan buenas, las malas y las recontra malas de mi vida. Mis hijos que con su cariño y alegría me dieron una razón para vivir. Mi esposa que, con su cariño, sus cuidados y compañía me devolvió la razón para seguir adelante en esta vida. Cada uno de mis clientes que hicieron posible que pueda tener un trabajo que me apasiona y que me ha permitido darle educación a mis hijos y comodidades más que básicas a mi familia. A todo esto, yo no lo llamo “ser exitoso”, yo lo llamo “ser bendecido”.
El ser bendecido por Dios no significa necesariamente que te lo hayas ganado, osea, que te premiaron por ser bueno, no, por la sencilla razón que en mi vida cometí varios errores, por ello el ser bendecido por Dios para mi es simplemente recibir la gracia del Señor porque me ama tal y como soy, y esto me lleva, me compromete, me exige ser agradecido con Dios.
El ser agradecido implica ante todo un reconocimiento a los demás, a todos aquellos que estuvieron en tu camino para lograr ser quién eres y tienes, no lo hiciste solo como algunos creen, o como tal vez tú lo crees.
Incluso el ser agradecido te lleva a ayudar a aquellos que, incluso, sin que te lo pidan, lo requieren.
Hay un refrán muy cierto que cuadra perfectamente con este tema: “La vaca no se acuerda cuando fue ternera”. Pues no debemos de olvidarnos cuando fuimos terneras y requerimos del cuidado y orientación de muchas personas.
Por todo esto, si tienes un trabajo: agradece. Si abres la llave de la ducha y sale agua caliente: agradece. Si tienes un plato de comida: agradece. ¿Tus hijos están en buen colegio?: agradece. ¿Estás sano, tu esposa está sana, tus hijos están sanos?: agradece. ¿No te dio covid?: agradece. ¿Te dio covid y te salvaste?: agradece.
¿Cómo puedes agradecer? Ser solidario y respetuoso con los demás. A veces uno no puede brindar una ayuda económica, pero si puede dedicar un poco de tiempo a alguien que lo requiere, una palabra, un consejo, un cumplido, eso le puede cambiar la vida a esa persona.
El mundo da muchas vueltas, más de lo que te imaginas, hoy puedes estar entre los bendecidos, mañana de aquellos que ruegan una bendición.
Para terminar, te pregunto, ¿te crees exitoso?